"Para obtener resultados nunca antes logrados hay que usar métodos nunca antes utilizados"

 

LA AFIP GANA EN EL TERRENO DE LA INTELIGENCIA FISCAL

Con la creación del SIPER, la entidad recaudadora gana terreno en el análisis tributario identificando el perfil de riesgo de los contribuyentes

La AFIP cuenta con el SIPER, Sistema de Perfil de Riesgo, a través del cual califica a los contribuyentes según su nivel de riesgo de evasión. Esta nueva herramienta constituye el eje de la nueva Ley Antievasión ya facilita la planificación de las acciones de fiscalización.

Ello constituye un avance en materia de inteligencia fiscal dado que un Plan Anual de Fiscalización (conocido generalmente como PAF) contemplará, a efectos de su determinación, los datos que surjan del registro de perfil de riesgos de modo de delinear adecuadamente los parámetros destinados a la selección de contribuyentes a fiscalizar.

Este programa informático se basa en un modelo matemático que permite anticipar si un contribuyente está adoptando un comportamiento que pueda ser calificado como evasor potencial. Esto, es el resultado del cruzamiento de una serie de hasta 40 variables sobre cada contribuyente. En resumen, una especie de "Veraz impositivo"

En rigor, el SIPER funciona desde fines de 2003 pero a mediados de este año (2005), se espera que esté funcionando plenamente para vigilar el comportamiento de alrededor de 2 millones de contribuyentes.

Los parámetros de la AFIP

Es oportuno mencionar ciertos parámetros que la AFIP consideró en en el momento de efectuar la categorización de los contribuyentes:

  • Falta de presentación de Declaraciones Juradas
  • Conclusiones sobre la base de fiscalizaciones efectuadas por la AFIP
  • Existencia de causas penales
  • Antecedentes de clausura
  • Margen por actividad económica
  • No localización o cambios de domicilio reiterados (puesto que puede sospecharse que frecuentes cambios no obedecen a auténticas mudanzas, sino a la intención de eludir las intimaciones mediante dar domicilios ficticios);

Las relaciones técnicas se diseñan con el auxilio de información proporcionada por los propios contribuyentes, así como también la recibida de fuentes externas, como el sistema financiero, los registros de la propiedad automotor, inmuebles, etc.

Así, el sistema se alimenta de las exteriorizaciones de gastos o patrimonios, participaciones societarias y transacciones internacionales. Información cuyo análisis permite determinar indicadores tales como débito-crédito, utilidad sobre ventas, ventas por empleado, denuncias penales, clausuras aplicadas, diversas formas de analizar la conducta de pago como los incumplimientos formales, multas, sumarios, y otras 30 variables

Los desvíos sustanciales y de fondo incluyen los malos resultados que haya podido obtener en las fiscalizaciones que se le realizaron en los últimos tres años, la cantidad de causas penales terminadas o en trámite, los juicios universales y contenciosos que esté sufriendo. También se contempla la inconducta reiterada en materia aduanera, la falta de pago de derechos de exportación, la suspensión como importador o exportador y la incomparecencia a citaciones por Aduana.

Finalmente se toma en cuenta también la calificación en el sistema financiero como deudor bancario moroso, aunque esta información es proporcionada por el Banco Central y no es estrictamente impositiva.

EL CRUCE DE INFORMACION

La AFIP se nutre de datos procedentes de distintas fuentes en oportunidad de seleccionar los contribuyentes a fiscalizar, conforme al Plan Anual de Fiscalización, y aplica planes de fiscalización particulares a determinados segmentos de contribuyentes, por ejemplo:

  • de agentes de retención o bien
  • por segmentos de actividad específicos.

El cruce de información contempla, entre otros aspectos:

  • El análisis de cuentas bancarias
  • La investigación de movimientos de tarjetas de crédito
  • Las identificación de los bienes muebles registrables e inmuebles de contribuyentes

Estos datos son cotejados con las Declaraciones Juradas de los distintos tributos declarados y permiten determinar el perfil de riesgo del contribuyente.

Un ejemplo de como la AFIP puede cruzar información consiste en comparar el nivel de actividad e ingresos facturados por un contribuyente respecto de la media aplicable y de los datos declarados en el o los ejercicios anteriores. El análisis fiscal también contempla si un contribuyente presenta sus declaraciones juradas, si no reflejan adecuadamente los montos facturados o bien declaran no tener movimientos y se sufren retenciones que no guardan correlato con los datos declarados.

CONTRIBUYENTES ACTUALMENTE COMPRENDIDOS

En principio el SIPER se focalizará en los Grandes Contribuyentes del Impuesto al Valor Agregado. Cabe señalar que esta razón obedece a que dichos contribuyentes resultan de especial "interés fiscal" en términos de recaudación asociada, siendo el inicio de un sistema que permitirá su consulta pública.

RESULTADOS HASTA LA FECHA

Esta es una herramienta que se maneja por Internet y que ya se usó para calificar a 1.023.000 contribuyentes en el IVA (comercios, profesionales, empresas, etc.) con letra A, B, C, D o E, según sean buenos, regulares o malos pagadores de impuestos. La AFIP trabaja para extender este sistema a otros impuestos clave, como Ganancias
Alberto Abad, el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). difundió las primeras conclusiones del SIPER que dio una radiografía desoladora:

  • sobre 1.023.000 contribuyentes censados, sólo 144.000 tienen calificación A (perfecta), es decir que son considerados cumplidores ante el Fisco.
  • en la categoría E, de malos pagadores, figuran 247.000 contribuyentes.
  • el resto quedó ubicado en las categorías intermedias, según se aprecia en la infografía adjunta preparada por el Diario Clarín

 

EL AREA DE SISTEMAS DE LA AFIP

Jorge Linskens, Subdirector de la AFIP, es el responsable del área de sistemas y telecomunicaciones de ese organismo fiscal, donde trabajan 750 profesionales y se manejan los sistemas de la recaudación de aduanas y de la seguridad social.
"Cuando llegué, en 2002, el organismo tenía 6 centros de cómputos y 12 áreas de desarrollo; administración, recursos humanos, sistema tributario, sistema aduanero, etc. Estaba todo separado y los sistemas no se veían entre sí", comentó Linskens, en una entrevista publicada por el diario La Nación, y explicó que el desafió fue unificar todo mediante un profundo cambio estructural: hacer un área de producción, una sola de soporte (la famosa mesa de ayuda), áreas de producción para cada unidad de negocio y una de seguridad informática para todas las unidades.

Para ello, por ejemplo, desarrollaron el sistema "e-fisco", que permite navegar por distintas bases de datos, y cruzar la información de 30 millones de declaraciones juradas, 26 millones de titulares de cuentas bancarias, 23 millones de inmuebles, automotores y embarcaciones, y 16 millones de operaciones de compra. También implementaron el Sistema de Perfil de Riesgo de los Contribuyentes (SIPER), que permite conocer el "perfil de riesgo" de más de 1 millón de contribuyentes ya categorizados.

Linskens estudió en la UBA y desarrolló toda su vida profesional en el sector privado: comenzó en Bunge y Born, "mucho antes de que existiera la PC", y luego fue gerente del centro de cómputos de Swift Armour. Su primer trabajo en el Estado fue en el Correo Argentino, en 1994. Luego pasó por la Anses y en 2002 llegó a la AFIP